1 de mayo de 2011

"Loco de pensar, queriendo entrar en razón y el corazón tiene razones que la propia razón nunca entenderá"


"No llores más, dame la mano, contame tu suerte, de esta manera quizás no sea la muerte la que nos logre apagar el dolor"

Y en un momento me ví...
Estaba entre tanta gente
caminando en la multitud,
y en El Viento te salí a buscar.


"Al fin seremos todos, después que sólo seas uno, es un arte muy difícil cuando domina el temor. El mundo tan hostil nos lleva decapitados, que sentirte a mi lado me hará mucho mejor. Saltemos este absurdo y desaparezcamos, en un lugar sagrado dejaremos el dolor"


Siempre, o casi siempre, que tomamos decisiones, creemos que estamos haciendo lo mejor... Lo mejor según nuestras propias convicciones, claro... 
Es así como, de a poco, vamos formando nuestra forma de ser y de pensar...
Pero... Y si dejáramos todo éso que formamos con el tiempo de lado... ¿Volveríamos a ser los mismos?
Yo, personalmente, creo que sí... Quiero decir, quizás actuemos distinto en ciertas cosas, y cambiemos en algunos aspectos... Pero quiénes somos en realidad... Éso nos lo dice el corazón, porque en el amor está nuestra identidad... Y el corazón no entiende de razón... Es ahí, donde realmente actuamos por lo que sentimos y por lo que realmente somos, y no según nuestras convicciones.



Y vos... ¿Volverías a sentirlo?



Cecilia N. Zanoni.

19 de abril de 2011

"Sueños, sueños son"

Muchas veces me pregunté qué son los sueños... Y creo no equivocarme al decir que no soy la única con ésa inquietud... Hoy me encantaría poder encontrarle una respuesta a mi duda, y puedo leer mil cosas sobre los sueños, pero ninguna me termina de convencer. 
De lo que sí estoy segura, es de que nuestros sueños no provienen de la "nada", sino que todo lo que alguna vez pensamos, deseamos, o temimos quedó en nuestro subconsciente, provocando que un día cualquiera, ése pensamiento, deseo, o miedo, reaparezca en nuestra cabeza mientras dormimos...
Hay sueños lindos, y sueños feos... Y estos últimos suelen parecer más reales, el motivo no lo sé, pero no por eso dejan de ser sólo sueños...
Ahora, yo me pregunto... Si sabemos que son sueños ¿Por qué nos quedamos con esa sensación de angustia cuando soñamos algo feo? Y, en cambio, cuando soñamos algo lindo, nos despertamos y sentimos angustia simplemente porque nos hubiese gustado que fuera real.

¿Qué tan fuerte puede llegar a ser un sueño?
¿Podrá un sueño cambiar tu vida?
¿Podrá un sueño despertar dudas (o aclararlas...)?
¿Podrá un sueño hacernos desear?
¿Puede un sueño, hacernos ver la realidad cuando estamos ciegos?
¿Podrá un sueño darnos fuerza para decir ésas cosas que nos cuestan tanto?
¿Podrá un sueño abrirnos la cabeza, para entender las cosas que nunca quisimos entender?
¿Podrá un simple sueño, darnos coraje?
Yo creo que sí... Nuestra cabeza puede jugarnos una mala pasada... Pero también, una buena.


Personalmente, creo que en los sueños, muchas veces, juega más el corazón que la razón.
"Queriendo entrar en razón y el corazón, tiene razones que la propia razón nunca entenderá"





¿Por qué nos asusta tanto hablar de ciertos sueños?
Será porque en ellos, sale nuestra única verdad,
ésa que no deja que nos engañemos.
"De nada sirve mentirse a uno mismo".



Cecilia N. Zanoni.

16 de marzo de 2011

"Conservo algún recuerdo que no debería, lo sé, ¿Qué puedo hacer? A todos no ocurre: la monotonía nos gana la batalla alguna vez."

Miro hacia atrás, intento recordar
quiero saber quién caminaba al lado mío, pero no puedo.
Ya no logro ver quién sos... 
No distingo, tu imagen es tan borrosa.
Puedo ver algo, es una silueta, 
se me acerca, veo una cara,
y esos ojos, los había visto antes....
Es una imagen tan confusa, pero ese rostro me resulta familiar...
Yo te conozco...

Y me sigo preguntando quién era aquel en quien pensaba, 
y si algún día volveré a verlo...  
Pero no, eso no es posible... 
Porque un día te fuiste, y yo nunca lo noté,
es que tanto te pensaba... 
Sólo vivías en mis pensamientos...

Intento recordar y, de a poco, logro ver con más claridad...
Ay, cuánta tristeza, y qué vacía me siento al darme cuenta de que ya no estás... 
No estás acá, conmigo,
y mucho menos ahí, con vos... 
Es que ya no estás ni siquiera dentro de tu cuerpo... 
Ése que eras dejó de existir, el día en que yo, te dejé de pensar...
Yo te conocía...




Y hoy ya no te extraño, yo extraño a quien solías ser... Ése que nunca va a volver... Y aunque mañana entre la gente pueda ver tu cara, sé que vos no estás ahí...
Hoy creo que puedo ser feliz... Y que otra ilusión está por venir...
"Hay alguien que espera por vos más allá de este sol"




Cecilia N. Zanoni.

31 de enero de 2011

"... comprendí que al lugar donde has sido feliz no debieras tratar de volver."

Mentiría si dijera que no lo extraño... 
Es que extraño esos sentimientos tan variados por esa misma cosa, 
ésa que me hacía tan mal pero a la vez, yo quería tanto...

Sí, mentiría si dijera que no lo extraño, 
pero no miento cuando digo que no siento el deseo de volver...

No sé si lo perdí, no se si me alejé,
no se si lo elegí, ni sé si me tocó,
pero hoy decido yo, y quiero seguir así.

[No, no me trates de entender...
Sé que nadie más que yo, podrá entender a qué o quién le escribo,
no era un amigo, no era un amor, no era familia,
era todo eso, en una sola cosa]

La vida me cruzó otros sentimientos, 
y me dejó ver en tan poco tiempo tantas cosas 
que antes no veía incluso cuando las tenía en frente... 
¡Y qué cosas tan lindas!

Cuánta confusión habia en mí, 
sin saber a dónde ir, para dónde correr,
a quién mirar, a quién saltear.
Pero el tiempo es sabio,
y el destino suele sorprender.

Fue entonces cuando pasó,
tan solo un instante, pero ése instante fue eterno.
Se paró el reloj en sus ojos color miel
y una revolución dentro de mí se desató.
"Es un instante de belleza muy cruel"
Yo no sé si está bien, no se si está mal,
pero me dió una razón para pelear.















A partir de hoy, sólo voy a ser yo,
 y mi anhelo de libertad.
Quien me quiera acompañar
¿Me podrá seguir el paso?
Es que de éso se trata: Libertad.
  
Cecilia N. Zanoni.

21 de diciembre de 2010

~ Quisiera descifrarte

Quisiera ser a quien llevas de la mano,
quisiera ser ésa que siempre está con vos,
quisiera ser la persona en la que más confías,
quisiera quererte un poquito más todos los días.

Quisiera que estuvieras acá ahora mismo,
quisiera que me mires a los ojos y que no haga falta decir más.

Quisiera que un ratito cada día pienses solamente en mí,
y poder hacer lo mismo al ir a dormir.

Quisiera poder verte y abrazarte,
quisiera que me quieras abrazar,
quisiera que me mires a los ojos y que no haga falta nada más.

Quisiera aprender de vos y que puedas aprender de mí,
quisiera conocer tu forma de pensar,
quisiera compartir con vos lo mejor y lo peor de mí.

Quisiera que todo esto sea más que un deseo,
quisiera salir a la calle y encontrarte,
quisiera poder descifrar ése acertijo
para poder al fin saber quién sos.
... Quisiera que quieras gritarle al mundo 
que tan sólo quieres quererme a mí...



- Sóla por las calles del olvido, debo andar medio perdida, pero no me sé buscar (Desearía tanto que me  encuentres)
Caminabas sólo por la vida, vos llegabas yo me iba, no te dejo de mirar (Desearía tanto que me mires)
Quiero escapar, quiero dejarte mi pasado, la ciudad no me permite ver el sol. Y si no me encontrás, quisiera  que mires al mar, yo estaré mirándolo en otro lugar.
Leo la borra de mi pasado, dice que tenga cuidado pero no me sé cuidar (Desearía tanto que me cuides)
Quiero controlar todos mis actos, sé que tengo poco tacto, no me puedo controlar (Desearía que no me  controles) -




 Cecilia N. Zanoni.

29 de noviembre de 2010

Jugando a "Simón dice"

Simón dice... Manos arriba
(Todos alzan sus manos)
Simón dice... Todos arriba de la mesa
(Todos suben...)
Simón dice... Salten de la mesa
(Todos se arrojan al suelo)
Simón dice... No crean que el Sol tiene brillo propio
(Todos asienten)
Simón dice... La Luna, tan hermosa, brilla por sí sola
(Todos creen que el Sol roba el brillo de la Luna)

... Mientras tanto todos juegan a Simón dice, obedecen según las reglas del juego.

Pero el día que la tierra se interpone entre el Sol y la Luna, ése día la verdad es sólo una: El sol sigue brillando, aún cuando el cielo está nublado su brillo logra atravesar las nubes y llena todo de claridad; mientras que la Luna, como venía anunciando noche tras noche, brillando cada vez un poquito menos, no logra hacerse ver. Luego  el Sol, de a poquito, le vuelve a prestar su brillo... Pero una noche a cada mes la verdad sale a la luz, y el Sol le recuerda  a la Luna que sin él, a ella nadie la distingue.

A pesar de que todos sigan jugando con Simón, el Sol sale cada día a iluminarlos, prestándoles su brillo... Pero cada noche les vuelve a recordar que por más que enciendan una lamparita, ninguna puede brillar tanto como él.

Ay, Luna, si tan sólo pudieras dejar de hacerte cargo del brillo ajeno, si pudieras entender que engañándote no lográs hacer que éso que deseás se vuelva verdad... Quizás los demás lograrían ver tu verdadera belleza, que es única, pero se ve opacada porque vos misma decidiste quitarle importancia.

Siguen jugando, por ahora... Pero cuando el juego termine, todo volverá a ser como antes... Todos sabrán que el verdadero brillo es del Sol, y que vos sólo sos su sombra...

El juego terminó.
Tu tendón de Aquiles se rompió.
Ése que unía tu razón a tu corazón...
Se rompió, o simplemente se escapó...
Es que él era tu tendón de Aquiles
(Sin su brillo, nadie va a verte, y nadie sabrá de tu inmensa belleza,
ay, Luna, por qué lo permitiste...)




Muchas veces encontramos la belleza en la cosa más simple.
¿Por qué empecinarse en parecer lo que no se es?
¿Para qué intentar mostrar una belleza que no es nuestra?
El día que ésa belleza no esté, nadie querrá ver tu veradera e inmensa hermosura.
Por otro lado, si sabemos bien quién somos... Nadie podrá apagarnos nunca...






-Nadie puede robarle el brillo a aquello que brilla por naturaleza-

Cecilia N. Zanoni.

10 de noviembre de 2010

"Nada está perdido si se tiene el valor de proclamar que todo está perdido y hay que empezar de nuevo."

- ¿En qué pensás?
- En nada
- Estás mintiendo..
- No
- Sí..
- ¿Y vos qué sabés? ¿Ahora vivís en mi cabaeza?
- No, pero te conozco, te miro a los ojos y sé que estás pensando en algo
- ¿Para qué preguntás? Si sabés tanto decime a ver ¿En qué pienso?
- No sé, por eso pregunto..
- Ya te dije que no estoy pensando en nada
- No podés pensar en nada
- Sí que puedo
- No te creo...
- .....
- Estás pensando en ella, ¿No?
- Es que no entiendo ¿Cómo fue que la perdí? ¿En qué pensaba?
- ¿Sabés qué? Tenías razón, se puede...
- ¿De qué hablás?
- Cuando la perdiste, estabas pensando en nada.
 ·.·. "Dejando caer la toalla, para pedir revancha" ·.·.


Quizás alguna vez sentimos que los problemas nos superan, que son enormemente gigantes, que no podemos salir de esa situación tan difícil, y hasta llegamos a creer que la vida se nos planteó de esa manera simplemente para fastidiarnos...
Pasado un tiempo la tormenta cesa, y vemos con mayor claridad y enfoque... Desde la distancia lo podemos distinguir... Y ahí está, ése problema que tanto nos lastimó... Pero, ya no se ve igual... Ya no es el mismo, maduró, y se convirtió en experiencia, en aprendizaje, en sabiduría...

Como siempre digo, cuando situaciones de esta naturaleza se nos presentan podemos tomar dos posturas:
Pensar en lo feo que es lo que nos está pasando y hacernos mala sangre... O simplemente resignarnos a entender que es así, y que hagamos lo que hagamos no podemos cambiar la realidad... 
Yo, personalmente, me inclino por la segunda (Aunque eso no quita que alguna vez me haya ganado la tristeza...) 
¿Por qué? Bueno, es simple mi respuesta, y un poco obvia quizás... Es que de ésa manera puedo tomar la situación con mucha más tranquilidad, paz, y tener una mayor capacidad de análisis... 
Los problemas terminan cuando realmente los superamos, la herida no deja de sangrar si no la dejamos cicatrizar. "Si todo lo que te lastima el tiempo lo hace durar hasta que seas conciente que no te hace daño". Cabe aclarar que cuando hablé de superar, nunca me referí a olvidar. Sé bien que el olvido no es la solución, en ningún caso.


Simplemente vive para ser feliz... En cada cosa busca felicidad, en cada sonrisa, en cada mirada, en cada beso, en cada abrazo, en cada caricia, en cada consuelo, en cada palabra, en cada camino, en cada pisada, en cada logro, e incluso en cada fracaso; pero por sobre todas las cosas, en cada corazón.  
La felicidad será tuya sólo si de verdad la quieres, no la descuides. Es fácil encontrarla si en verdad la deseas, pero qué fácil es perderla... 
Creo que uno no logra ser feliz, hasta que no descubre qué es lo que realmente necesita para serlo, pero mucho más importante es darse cuenta de que no se puede ser feliz sin antes darse por completo a los demás. 
El egoísmo de guardarse lo que uno recibe, y no dar nada a cambio, la envidia, la necesidad de sentirse mejor que el resto, no son más que obstáculos, piedras que se planta uno mismo y que de no darse cuenta, lo desvían del camino. 
Por eso yo te digo, si sabés cuál es tu objetivo, fijá la vista en él y por más lejos y borroso que se vea, yo doy fé de que vas a llegar.


Quizás alguien pueda creer que sos mi asignatura pendiente, pero yo puedo asegurar que la tuya, es la felicidad.



  Cecilia N. Zanoni.